Papá Rafa

Es el año 1987 ó 1989. No lo sé bien. Sólo sé que Papa-Rafa viene. Entra por el portón beige despeltrado de la casa de la zona 11. “Rafita” era un nombre usual con el que me conocían. Ni se asomaba el “Chucho” en mis escasos 5 ó 7 años de vida. Veía entrar a aquel hombrón, fornido, más grande que mi viejo, con semblante serio, voz estentórea y manos gigantes. Cuando en “El Gladiador” mencionan que Maximus puede destrozar con sus manos un cráneo, siempre me recordaba de las manos de mi abuelo. Manos de campesino, de hombre criado en el campo, jornalero que no conocía el cansancio.

Papa-Rafa al despedirse de la visita a su primogénita y a su yerno, le regala una choca a cada uno de sus – hasta entonces – únicos nietos. Don Rafa no sabía que de sus 9 hijos e hijas llegaría a tener una descendencia de más de 32 nietos y bisnietos. Papa-Rafa era invencible para Pedrito o Rafita en aquel entonces.

Veintitantos años después veo a Papa-Rafa hacia abajo. Mis 1.80 m hacen que el sombrero y el bigote de mi abuelo se observen desde una perspectiva distinta a la que estaba acostumbrado. Para mí, el mundo está al revés; yo no puedo ver a mi patriarca hacia abajo. Papa-Rafa está encorvado, su bigote y su cabellera colocha están encanecidos. El sombrero está tan avejentado como él. Su sonrisa salpicada de dientes plateados es afable, de abuelito. Papa-Rafa es mi papá porque mi viejo ya no está. Papa-Rafa me permite sacarme de la garganta ese “hola papa, ya vine” que he venido tragándome durante los últimos 8 años. Decir “papa” en voz alta me permite saber que no estoy loco, que no estoy sólo, que todavía tengo papá.

Cuentan que mi nombre sería Luis Pedro. Que mi viejo tenía que llamarme Pedro como él. Y mi mamá deseaba ponerme dos nombres y llamarme Luis Pedro. Gracias a mi madrina de bautizo me ponen el nombre de mi abuelo. Me parece un instante mágico, mi nombre es bíblico, que se traduce a la Piedra angular (Pedro) y la Medicina (Rafael) de Dios. Mi nombre es bíblico y me indica que mi propósito en esta vida es más trascendental del que puedo imaginar. Tengo el nombre de un arcángel y los ángeles son mensajeros de Dios. Como que mi nombre anticipa que soy mensajero de situaciones difíciles. Así como hace casi 8 años ya, me toca anunciarle de nuevo al pilar más grande de mi existencia, a mi mamá, que su papá se había marchado. Y toca volver a tragarme el llanto, postrarme como el hombre de la casa, sacar pecho, abrazar a mi mamá y decirle “llorá, dale” y aguantarme el llanto.

Papa-Rafa se sorprendió cuando me vio con mi primera traída porque no me la “detallaba” enfrente del pueblo. O que haya terminado los estudios, no como mi viejo que no tenía título. O que su nieto le mantenía sus medicinas y no sus hijos. Papa-Rafa estaba tan sorprendido como yo cuando después de veintitantos años de existencia me dio un abrazo y me dijo “te quiero mucho mi’jo”. Nunca el abuelo había sido así de cariñoso. No importaba haber esperado tanto. Valió la pena la espera.

Papa-Rafa se fue. Así como se fue mi viejo. Como se fueron otros, Papa-Rafa no es invencible y sucumbió ante el ciclo de la vida. Me quedo yo, con el orgullo de un nombre que es el nombre de mis dos papás. No dejo que me llamen por mi nombre porque es lo único visible que tengo de mis dos papás y no quiero que nadie me lo gaste. Me quedo yo para extender su sabiduría, para ser la Medicina de Dios en una familia que siempre está unida cuando se necesita. Me quedo yo con mis escasos 1.80, esperando a que me toque ser patriarca y contar una historia a mis nietos de cómo mi abuelo me regalaba 25 centavos, con un bigote enorme y frondoso que adornaba la sonrisa de uno de los hombres más grandes que he conocido.

Pedro Rafael Ruiz Porras

Nieto de Don Rafael Amado Porras Marroquín

Más conocido como Chucho

Otrora conocido como Rafita

Advertisement

1 comentario

Archivado bajo Chucho, Escritos

Una Respuesta a Papá Rafa

  1. Muy buena remembranza. Lo siento mucho, no se si fue hace poco o hace mucho. Ánimo primo!!

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s