Mil veces adiós

Comencé a pensar en este escrito hace días cuando me recordé cuando una novia me decía “yo también” como respuesta a mis “te quiero”, de una forma tan sin sabor que yo ya sabía que la relación estaba terminada.

Esta frase de Shakespeare es de “Romeo y Julieta”… y como lo expongo, hasta hace unos meses la entendí (a mis 25 años). Probablemente en 5 ó 10 años, la vuelva a reentender.

Irónicamente a la muerte del Maestrísimo Benedetti, compré “La Tregua” y volví a leer los poemas de este graaaan escritor. La expresión “chau” la saqué del “Chau número tres” del fallecido maestro.

“<<Avellaneda>> es, además, un mundo de palabras (…) De mañana digo <<Avellaneda>>, y significa: <<Buenos días>>. (Hay un <<Avellaneda>> que es reproche, otro que es aviso, otro más que es disculpa) Pero ella me malentiende a propósito para hacerme rabiar. Cuando pronuncio el <<Avellaneda>> que significa <<Hagamos el amor>>, ella muy ufana contesta: <<¿Te parece que me vaya ahora? Es tan temprano!>>” – extraído de “La Tregua” de Mario Benedetti.

17 de Mayo de 2009, 21:20

“A thousand times good bye” dice Shakespeare… mi vida tuvo que caminar 10 años desde mi adolescencia hasta mi adultez para poder comprender esta frase.
Despedirme de vos, sentir esa letanía que reza todo mi cuerpo cuando te dejo, sentir la aflicción de dejarte… pero sobreviene el reencuentro; quedarme con tu aliento en la memoria de mi boca, de mi propio aliento; desde que me alejo hasta que me acuesto a dormir.

Y en mis sueños seguir. Contemplando cada uno de tus detalles que uno a uno te hace te distingue a vos como la que sos, uno a uno todos tus detalles y una “vos” sin otro ton ni son, que la que sos. Única, indescriptible, distinguible de todas y cada una de las demás.

“Mil veces adiós” – como un “chau” aletargado que predice la disposición de verme inmerso en cada uno de tus pensamientos. Mil veces o mil segundos o mil años, el tiempo se diluye cada cuanto que estoy con vos. Mil veces adiós, un “te quiero” común y corriente que nace de mis labios y desemboca en tu piel y le das la tez que lo define como un “te quiero” único e indescriptible heredado de vos.

Das luz a un nuevo “te quiero” que elimina aquellos que fueron abortados con la desdicha de un amor que agonizaba, que respondía a mis “te quiero” con un “también” tan ligero y sin sabor, que amargaba los sueños que tenía para la mala madre de unas palabras que sin sentido matan y, con sentido, redefinen una vida.

Mil veces adiós y hasta luego. Quiero verte ya. Que la madrugada apresure la tarde, esa tarde en la que deseo verte y pronunciarte todas las palabras que escribo porque simplemente no pudiste verme ayer.

Que la tarde apresure la noche, esa noche que alumbra y arrulla con luz de Luna estos besos dulces y tiernos que ríen por saber que van a tu encuentro. Y que la noche se apesure a un nuevo día, y que por cada estrella un nuevo adiós, porque las despedidas son de dos sabores: son para un reencuentro o son para calar recuerdos.

Mis despedidas para vos quiero que sean reencuentros, reencuentros de escritor frustrado, de trabajador agobiado, de enamorado empedernido de todo lo que querás, porque mientras más te quedas, mientras más te quiero, así me redefino y encuentro que todo el camino estuvo trazado para llegar a vos.

Mil veces adiós… como un chau aletargado.

17 de Mayo de 2009, 21:49

Prólogo

Ok, este está cursi. Este quise darle otro enfoque distinto a mi típico “conocí un ángel, lo sigo buscando y el Mundo sería más bonito si estuviera conmigo” – no… esta cosa es un intento mío de tratar de escribir distinto… si no puedo… pela! a ver si les gusta pueeee…

“We can’t solve problems by using the same kind of thinking we used when we created them” – Einstein

Miércoles 15 de Abril de 2009 10:40 pm

Esta vez no me quiero esforzar ni quiero quemar las palabras. Si lo hago las mutilo y mueren ahogándose en tanta imagen tan repetida.
Esta vez quiero comenzar mi final feliz, caminar de tu mano y seguir sin perder la alegría.
Te escribo sin ver tu rostro, aún no lo han dibujado. Esta vez las huellas quedan al Sur y mi vida al Norte. Que se cambien las imágenes que jueguen de víctimas y que las víctimas jueguen de heroínas.
Quiero que me robés los suspiros, que te quiera escribir todas las palabras que me huyen cuando estoy contigo. Encerrar la emoción que tengo de abrazarte y que corra en mis manos.
Esta vez no voy a forzar tu presencia porque eso siempre me lleva a tu partida y quedo yo vencido esperando que regresés.
Esta vez no voy a esperar eso, voy a caminar feliz y contento, buscando tus huellas para que luego se confundan con las mías.
Vamos construir una historia nueva, porque ya llegué al final de las anteriores. Regurgitarlas sería revivir mis muertes – qué sentido hay en eso?!
Vamos construir y no reconstruir este corazón. Vas a poner la amalgama con sólo estar allí y yo le daré los cimientos surcados con puro amor.
Vamos labrar juntos, tu mano sobre la mía, guiándome, imágenes nunca antes vistas.
Esta vez no voy a correr si vos no querés. Esta vez no voy a volar si vos no querés que despegue. Esta vez vamos a trabajar juntos y yo seguiré tu paso.
Esta vez no te voy a dar el corazón entero porque primero tenés que crearlo. Esta vez no voy a añorar verte porque vos vas a presentarte cuando querás y voy a estar esperando desatendidamente, afable, viendo como se mueven las demás cosas.
Voy a escuchar música cuando esté solito y la música se va callar cuando presienta que venís – como anuciando que lo mejor del día está por llegar.
No voy a hacer que mi corazón corra, lo voy a frenar. Está en construcción recuerdas? Puede que se quiebre…
Y cuando se asome una veta en tus ojos en la que pueda pedirte todas estas cosas que apunto en los míos cuando te veo; y cuando pueda decirte todas las cosas que siento cuando me siento a la par tuya; y cuando pueda darte todos los abrazos que ahogo cuando me ahogo por vos… cuando me des permiso de quererte… este poema se va a convertir en el prólogo de la novela más bella de mi vida.

00:03 23 Abril de 2009

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