Todos los días son domingo

29 de mayo de 2016 – 22 de noviembre de 2016

Todos los días son domingo desde tu llegada.
Tus gestos son dulces en el parque, donde mi vida entera vibra.
Contigo siempre aunque duela.

Hay amaneceres en la playa.
Reaparecen los besos bajo la lluvia.
Hay noches en las que caminamos de la mano.
Sí. Todos los clichés vuelven a existir contigo.
Siento una cabalgata en mi alma antes de verte.
Contigo todos los meses son diciembre.

Y sonrío. Me siento vivo.
Todos los días son feriado.
Sin remordimientos ni prejuicios.

Como tu perfume existe por doquiera,
mi agonía al esperarte es dulce y cándida.
Contigo siempre aunque duela.

Anhelo verte. Dibujo encuentros. Escribo tus gestos.
Me decanto en la partitura de tu nombre.
Y disfruto de la melancolía al pronunciarlo.
En susurros o a risas. De cualquier forma pero contigo.
Sí, contigo.

Acompáñame en este viaje.
Subamos a la cima de un volcán.
Ni los días con lluvia son tristes cuando te recuerdo.
Las gotas se estrellan en la ventana para ver mi júbilo.
Todos los días son de fiesta porque estás conmigo.

Te veo venir bailando, como siempre…
Sola o con un extraño sorprendido de verte.
La tierra flotando a tus pies.
Nuestras memorias se sumergen en la eternidad y para siempre.

Te prometo la nostalgia de las luces de Navidad
Y enternecerlas con anécdotas donde sonríes y vuelvo a morir por ti.

Por ti. Contigo, siempre, no importa el cómo, pero contigo.
Tú prométeme sostener mi rostro cuando pierda el rumbo.
Contigo esperaré todos los siglos que se nos ocurran.
Porque contigo toda mi vida será un domingo.

Con la dulce pereza de no bañarnos si no es a besos.
Haremos de la cama – nuestra cama – un mundo sin límites.
Seleccionaremos las canciones para nuestra historia
Y bailaremos acostados hasta que algún lunes, tímido, quiera recordarnos que el tiempo es efímero.

Deja un comentario

Archivado bajo Escritos, poesía

Voy a explicar tus manos

Guatemala, 18 de Mayo de 2015

22:23

Voy a explicar tus manos ¿Te parece? Quizás, así, pueda romper con la cansina costumbre de dedicarle estas noches de insomnio a otras soberbias partes de tu cuerpo; aquellas que estoy seguro otros amantes – o tan solo pretendientes – han claudicado en el intento por describirlas.

En el entramado de tus dedos descansó alguna vez este rostro seco. Encalladas mis sienes destilaron los pensamientos que se atrevieron a describir el futuro. Ese que terminantemente decidiste desechar, con sobrada razón, en búsqueda de la vida. Es decir, tu vida sin mí. La que alguna vez contradijiste caminando conmigo sobre las playas de un país vecino que también falló en avisarte de la crueldad que terminarías por cometer.

Esos mismos dedos se divertían jugando a las escondidas de los míos. Pero el premio que acontecía cuando algunos de ellos salían vencedores, resultaba en la iluminación de un momento que quedaría grabado en mi nostalgia. Si no te lo escribo, muy seguramente lo habrías archivado en el mismo lugar que mis letras, mis susurros, y alguno que otro beso que viví con una inspiración distinta a la tuya.

En definitiva, verás que estoy condenado al fracaso cada vez que me doy a la tarea de explicar mi cruzada contra todo lo que representas. Me es imposible, querida amiga, sortear los desmallos (o la lucidez) de mis pensamientos y de mi melancolía, que se niegan a definirse de otra manera que no sea a través de tu ausencia.

En esta travesía fútil por alejarme de esos vericuetos de la memoria, la tragedia no se encuentra en revisitar las vetas del pasado, sino en confiar que aún sigues siendo la lectora asidua de las cartas que buscan explicar el orden que tus manos imponían en mi mundo, y que terminan por añorar que tu mirada verde se mantenga en los bríos de mi juventud.

2 comentarios

Archivado bajo Escritos, poesía

Esperanza truncada

El reloj marcaba las 12:39 cuando la bomba explotó. Sihad y Rinna almorzaban tranquilamente en el restaurante de siempre, habían pedido el tabule de siempre y los kibbabs de siempre. Rinna estaba perdidamente enamorada de Sihad. La habían prometido como esposa a sus 12 años. Aquella ocasión en que conoció por vez primera a su esposo, sentía miedo y emoción de saber que estaría unida a un hombre el resto de su vida. Diez años después, sencillamente se reía con complicidad hacia su interior, cuando recordaba sus pequeños brazos temblando debajo de su vestido. Suerte que llevaba el velo nupcial para ocultar la mezcla de bochorno y estupefacción.

Sihad era el hermano mayor de la familia Arabbi. Aquella tarde conversaba con su esposa de las opciones que tenían. Emigrar hacia Sudamérica o hacia Europa. Norteamérica quedaba descartada dado el rechazo que sentían los norteamericanos por la cultura oriental. Sihad había escuchado de un país llamado Guatemala, en el que sus primos, Fohad y Amer, habían establecido un comercio de ventas al por mayor, con mercadería que importaban desde China. Un negocio próspero que les permitía vivir con comodidad, además que existían especias muy similares a las sirias para no extrañar mucho la comida de casa.

El mesero les llevaba un plato de dolma minutos antes de la explosión. Sihad sentía especial predilección por ese restaurante porque cocinaban el dolma como su mamá solía hacerlo, con las hojas de uva ahumadas y el arroz con mucho trigo. A Rinna sencillamente le hacía feliz ver a su marido disfrutar de la vida. Lo seguiría hasta el fin del mundo. Aunque sentía un poco de duda de tener hijos nacidos en un país distinto a Siria. Guajamala no sonaba un nombre muy acogedor, pero si los primos de su marido estaban bien, era un buen indicio de que podrían comenzar una nueva vida en ese lugar, aunque el nombre no la convenciera.

La televisión en el recinto mostraba imágenes de Kobane y de los centenares de soldados sirios muertos por misiles estadounidenses. Ambos sintieron desagrado ante las noticias, bajaron las manos a la mesa y casi inmediatamente se conectaron con los ojos. El primero en sonreír con la mirada afable fue Sihad. Rinna lo siguió con la misma sonrisa cómplice. Ambos se entendían a la perfección y sintieron una veta de esperanza, a pesar de que las cosas en su país estuviesen tan mal.

La bomba explotó como si hubiera querido matarles la esperanza. Como si la bomba sintiera envidia del amor entre dos sirios, y como si hubiera querido engendrar tres nuevos huérfanos para alimentar los resentimientos de la guerra. En Guatemala, Amer y Fohad recibirían la noticia de cómo su primo y su esposa perecerían en un restaurante comiendo tabule, kibbab y dolma, sobre una bomba envidiosa que no quería darle lugar a la esperanza.

Pedro Chucho Ruiz

Lunes 13 de octubre de 2014

Deja un comentario

Archivado bajo Escritos

Mi canción desesperada

Cuando la experiencia sirve de inspiración. Estoy muy contento de volver a escribir.

Julio 21 2014 22:30 – 23:03

Podrías haber vencido solamente con una de tus miradas verdes. Pero optaste cincelar tu obra a pura sonrisa, unas chinitas,unos leggins y una blusa púrpura. Fuiste atacándome con berrinchitos, risitas y miraditas que estoicamente intenté evitar. La voz que le daba orden a mi mundo nunca dejará de hacerme sonreír.

Y sin más, desapareciste.

¿Dónde estabas cuando otras usurparon mi mundo? Intenté encontrarte en otras miradas, en otras sonrisas, en otros besos. Quise replicar tus besos que estiraban el tiempo. Pero solo encontré aquellos llenos de lujuria. Carecían de nuestra historia novelesca. Otras, jugaban a ser mujeres cuando aún son niñas. Aunque conocieran nuestras bandas, no tenían el misterio de Chopin en sus dedos.

Cocinaste crepas, cociné cenas. Me dejaste colgando del hilo de uno de tus dedos.

¿Dónde estabas cuando todo mi mundo se destruía?

Cuánta tristeza proviene de ver que tus sueños tienen que morir, verlos con anhelo, con los ojos llenos de lágrimas, sabiendo que aunque pudieras salvarlos, no quieres dejarlos vivir.

En Montpellier comencé a perder.

Podrías haber ganado solo con tus ojos. Podrías haber perdido solo con mis besos. Podríamos haber ganado con todos mis sueños ¿dónde estabas cuándo quise encontrar tus promesas?

Nunca prometiste nada.

Fui yo quien con mis versos, mis caricias, mis besos, mis miradas, mis batallas, mis impulsos, le prometí a mis sueños que te conquistaría.

Gané la batalla. Perdí la guerra. Cuando desperté ya no estabas aquí. Hasta el tango, ¡Mi tango!, menciona al perrito triste que por tu ausencia no comía…

Terminé de despertar en París.

¿Dónde estabas cuando abrí los ojos? Cuando pude ver que todos mis sentidos me habían traicionado. Quedaba una ciudad en ruinas, gris, sin el tono verde que me dabas con la mueca que diseñaron solo para mí y que solo yo podía ver.

Con cada ver, diría Miguel Ángel. Con cada ver.

Podrías haber respondido mis promesas. Podrías haber dicho algo más que “gracias por todo”. Podrías haber extrañado mis abrazos como yo extrañé los tuyos en diciembre. Podrías haber dicho ya basta, Pedro ya basta.

Pero si no hubieras atacado con tu sonrisa, si no hubieras dejado tus ojos para después, si no hubieras trazado el camino hacia Europa, si no hubieras estado allí en la distancia cuando te necesité, si no hubieras escuchado a los detalles de tu espalda, si no hubieras leído los libros que te enseñé, si no hubieras ganado esa mi guerra contra Francia…

Yo no estaría aquí.

Deja un comentario

Archivado bajo Escritos, poesía

Apasionante final de temporada 2013-2014

Aclaración: esta nota está hecha por un fanático del Barca. No pretendo ser imparcial, sencillamente, dar mi opinión.

Se respira un aire distinto. La Liga está que arde y ya no es de dos. Los titanes Cristiano y Messi se han vuelto alcanzables por un equipo que no tiene el mismo presupuesto, pero tiene el mismo pundonor. El Atlético está muy cerca de romper con la hegemonía de Canaletes y Cibeles.

En los 20 años que tengo de ver fútbol, no recuerdo una liga como esta. Las que vi como infante están muy lejanas ya y su recuerdo no es tan vivo como las batallas épicas entre Pep y Mou. Ahora, el Cholo ha hecho un equipazo muy compacto que, pareciera, juega igual con o sin su buque insignia, un Diego Costa que parece una extensión de su entrenador en el campo: apasionado, aguerrido, con talento y con sed de victoria. No por nada la Campeona del Mundo lo ha convocado en las vísperas mundialistas.

Mi Barca. Mi Barca sigue siendo mi Barca. Mi corazón es blaugrana y muero infarto con infarto en cada partido que ha ocurrido desde la jornada del clásico. Como me dijo un amigo el domingo pasado “vos ya habías tirado la liga!”. Sí, yo ya me había resignado al famoso “cambio de ciclo” viendo las aberraciones del Tata y la debacle en Valladolid. Y, sin embargo, un amigo muy cercano posteaba “este Barca siempre me ha demostrado que puede”. Me dio vergüenza haber tirado la Liga. Sentía rechazo por el entrenador que llevó a Paraguay a una final de Copa América a puro empate. Pero, viendo lo ocurrido en el clásico y todo el circo alrededor de la actual directiva, he caído en la cuenta de que me dejé atrapar por la trampa del amarillismo. Olvidé los preceptos Guardiolistas y Cruyffistas: el fútbol es lo más importante.

Así, veo llegar a un Barca con la misma identidad de los 20 años que llevo amando a este equipo: juego de toque. Veo llegar el final de temporada con mucha emoción, con los escalofríos que significan perder y ver a los contrarios ganar. Y es que hemos rozado el cielo con los dedos. Nuevamente, como me decía mi amigo, hay que pasar página y seguir adelante. No se puede vivir de glorias pasadas.

Y en la casa de enfrente, un equipo que sieeeempre es un vendabal de potencia y pegada. Un Madrid liderado por el Balón de Oro que es humano y que se le ve sufriendo porque llegue el final del partido en Dortmund. He visto partidos del Madrid esta temporada y en realidad el 50% es Cristiano. Es un jugadorazo, no me cabe duda. Pero el equipo en sí pareciera que le tiemblan las piernas en los partidos importantes. Ejemplos claros los clásicos y, de no ser por un poco de suerte, las semis de la Copa ante el Atleti serían otra historia.

Es apasionante. Al fin existe un equipo que puede pelearle a los dos grandes sin tapujos y – casi – sin complejos. El Cholo ha demostrado ser un entrenador excepcional, de esos que me agradan por ser respetuosos con el rival. He de reconocer dicha cualidad en el Tata. No me cabe duda que no seguirá en Can Barca. Si me lo preguntase, estaría de acuerdo con él: será muy agradable dirigir al Barca, pero si el entorno no le demuestra el mismo respeto que él profesa, tiene toda la razón de abandonar el club. Cada uno tiene sus principios y valores, si no están en línea con el lugar de trabajo, y esto incluye a los clientes del Barca, es decir, a la prensa deportiva, tiene razón de dejar el puesto. Habrá que considerar qué pasa si logra ganar un doblete, al menos. Las penas con victorias se pasan más fácil, por supuesto.

¿Y Messi? ¿Y Neymar? El 4 veces mejor del Mundo demostró que también es humano, lesionándose y –evidentemente – cuidándose después para llegar bien al Mundial. Leo quiere una copa del Mundo en sus vitrinas y me parece que se ha estado cuidando para llegar bien al final de temporada. Ni modo, me imagino que siendo jugador de fútbol querés ganar todo. Esto ha impactado en un Barca que ya no cuenta con los Puyol ni los Xavi, otrora también referentes en el equipo. Xavi sigue de pie, pero no con la misma habilidad de hace un par de años. Y, lamentablemente, no ha reaccionado en dosificar su calidad al mejor estilo de Pirlo. Tema aparte es Iniesta que llega en estado colosal al final de temporada. Neymar sigue siendo una apuesta (arriesgada). Ya han rodado cabezas por su fichaje. Humanamente hablando, no me parece lógico pagar más de 1 millón de euros por un jugador de fútbol. Ya no digamos más de 100 millones. Para la labor que está haciendo Neymar, me sigue pareciendo mucho mejor negocio haberle pagado el sueldo de 7 millones a Villa. Lo bueno es que Rossell ya se fue.

Como siempre, en estas circunstancias, mi lógica lucha contra mi pasión. La mente me dicta que quizás solo tengamos chances de llegar a las semis de Champions y ganar la Copa del Rey. La liga se ve colchonera. Lo cual es bueno, pero mi corazón es blaugrana y quiere ver al practicamente retirado Capitán levantar por última vez el trofeo de Liga. Quizá con eso retengamos al Tata que, al igual que lo hiciese Pep, me ha demostrado que es un entrenador fiable.

Me parece que Cristiano es consciente que en el Mundial no tiene opciones a ganarlo, así que mentalmente hablando, se le ve muy metido en las competiciones del club. Neymar es un niño que puede llegar a ser un crack, una vez que se recuerde que su deporte es el fútbol y no la natación. Y Messi… siendo yo un fan de la selección Brasileña, espero que no logre nada con su selección y por lo tanto, me duele ver que sacrifique su rendimiento en el Barca en beneficio de Argentina.

Después del Mundial y luego de que se esclarezca el panorama administrativo del Barca, quizá se vuelva a hablar de fútbol, como tanto ha criticado el Tata. Quizá, si gana el Atleti, se verán las portadas llenas del logro del Cholo en su equipo. O quizás, la tan ansiada Décima recale cerca del Paseo de la Castellana…

¡Qué lindo el fútbol! ¡Visca el Barca!

Deja un comentario

Archivado bajo Escritos, Futebol

Yo te quiero

Yo no quiero besos de lástima
yo no quiero caricias por que sí
Yo no quiero recuerdos de lujuria
No quiero amores de automóvil
Yo quiero besos de 20 minutos
Yo quiero manos tomadas en la sexta
Yo quiero besos bajo la lluvia
Yo no quiero tu lástima
Yo no quiero escucharte pedir perdón
Yo quiero tus manos buscando las mías
Yo quiero tus manos buscando mi rostro
Yo quiero mis manos encontrando tu rostro
Yo no quiero tus labios pidiéndome mi ebriedad.
Yo te quiero a ti pidiéndome mi vida.
Yo te quiero a ti construyendo mis sueños.
Yo no quiero modificando tu cuerpo
Yo te quiero a ti enamorándome con tu figura.
Yo no te quiero en otro país.
Yo te quiero en mi mundo.
Yo quiero tus besos incondicionables
Quiero tus pasos erráticos

Deja un comentario

Archivado bajo Escritos, poesía

Encallemos

Encallemos mis besos en tu cabello
Que mis dedos surquen los prados de tus brazos
Caricias que solo se explican con canciones
No me regales promesas que no puedo enamorarme con tanta emoción
Que tus pasos borren las huellas de mis miedos
Fotografia con mi memoria tu mano sosteniendo la mía
Deja mis suspiros pulular alrededor de tus sueños
Enamorate y alcánzame en la travesía de tu conquista
Pero coqueteame con sonrisas y miradas que se comparen con la mar
La playa es nuestra.
Encallemos mis ideas en tus labios
La playa es toda nuestra!!!
Te espero imaginando tus sonrisas con la vista anclada en las estrellas.

Y es que la noche solo tirita por ti!

Deja un comentario

Archivado bajo Escritos, poesía